Cracovia día 3, Visitamos Auschwitz

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CON UN PAR… DE MALETAS EN CRACOVIA

Día 3

AUSCHWITZ

 

 

Nos levantamos muy temprano, y ponemos rumbo a la estación de Buses.

Hoy vamos a ver Auschwitz, una de las visitas más esperadas de este viaje.

 

A la 7:30 ya estábamos en la estación. Por suerte luce el sol!! y ya lleva dos días sin nevar.

 

Vídeo Estación Tren-Bus Cracovia (Kraków Glówny)

Para llegar a Auschwitz, hay que coger el autobús hasta la parada de Oswiecim Muzeum.

El ticket se compra en el mismo autobús, y cuesta 28 zlo. ida y vuelta por persona.

Es importante saber que se venden más tickets que plazas hay en el bus, así que es mejor estar con tiempo en la estación, si no se quiere ir de pie las casi 2 horas que dura el trayecto.

 

A las 8 hora prevista nos ponemos en marcha.

El trayecto se nos hace bastante ameno, y aprovechamos para comer algo, ya que dentro del campo de concentración está prohibido.

A las 10 de la mañana estábamos allí.

La visita a Auschwitz es gratuita. También hay la opción de hacer una visita guiada en español, el precio es de 40 zlo. por persona.

Nosotros entraríamos primero por nuestra cuenta, y luego haríamos la visita guiada que comenzaba a las 12.

Así que teníamos dos horas para movernos a nuestro aire…

 

Para entrar en el campo atravesamos una gran puerta adornada con la sarcástica frase “Arbeit Macht Frei“(El trabajo hace libre).

Todos los días a través de esta puerta miles de prisioneros salían a trabajar durante muchas horas en los terrenos colindantes al campo.

Por la noche volvían agotados, trayendo consigo los cuerpos de aquellos compañeros que morían durante el día de trabajo.

 

Nada más cruzar el umbral de la puerta, se te encoge el corazón.

Lo primero que vemos es una doble valla de alambre de púas por la que pasaba corriente eléctrica, y al fondo una torre de vigilancia.

Después, una hilera de barracones de piedra, cada una con un número en la puerta, seguida de otra hilera, y de otra…, en total 28 barracones.

Enseguida nos encontramos con un plano de situación del campo.

Justo al lado, una de las tablas con letrero “Cuidado Alta Tensión. Peligro para la vida“, que rodeaban el campo.

Estaba prohibido cruzar la zona delante de la valla y el hacerlo provocaba una reacción inmediata de un SS de la torre de vigilancia, disparando su fusil.

A veces los prisioneros intentaban cometer suicidios y se lanzaban a los alambres de alta tensión.

En cada barracón de Auschwitz I, se puede ver una exposición.

Hay exposiciones de carácter general, con objetos encontrados después de la liberación del campo, y exposiciones nacionales, que representan la suerte de los ciudadanos de aquellos países de los que partieron trenes hacia Auschwitz.

 

El primer barracón en el que entramos, fue el número 21, estaba dedicado a los judíos deportados desde Holanda.

Aquí nos encontramos entre otras muchas cosas, la historia de la familia Frank.

Ana Frank, mundialmente conocida gracias a “El Diario de Ana Frank“, después de esconderse durante dos años junto a su familia en Ámsterdam , el 2 de septiembre de 1944 fue atrapada y llevada a Auschwitz.

Más tarde, fue llevada al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus el 12 de marzo de 1945, pocos días antes de que este campo fuera liberado.

 

La exposición nos muestra, diferentes fotografías de las deportaciones, documentos y objetos de los provenientes de Holanda.

Seguidamente entramos en el barracón número 18, dedicado a los Húngaros. Más o menos lo mismo que anteriormente.

Documentos, imágenes, objetos, todo muy bien ambientado.

Decir que el campo estaba plagado de gente!! un día cualquiera del mes de Marzo y con nieve, y nosotros que pensábamos que íbamos a estar casi solos…

También decir que el mayor número de visitantes era de origen judío. No sabemos si es que se celebraba algún aniversario, o es lo normal en el campo.

Eran muy muy jóvenes, la mayoría de colegios o asociaciones.

Muchos de ellos llevaban la bandera de Israel atada al cuello, o camisetas impresas con símbolos de Paz.

El tiempo pasa deprisa y ya sólo queda media hora para la visita guiada.

Vamos de nuevo hacia la entrada y pasamos por la librería a comprar un par de libros de recuerdo, 76 zlo.

Vamos al punto de encuentro del guía en español, y nos dan una audio-guía junto con un pegatina de color amarillo (el color del grupo en español).

Éramos tantos, que tuvieron que dividirnos en dos grupos.

Nos dan una pequeña explicación de cómo usar la audio-guía, canal, volumen… Este aparatito está muy bien, puedes ir escuchando perfectamente las explicaciones de la guía, sin tener que ir a su lado constantemente.

Y cuando estamos todos preparados nos ponemos en marcha.

 

Entramos por la misma puerta del cartel, y la guía ya empezó con las primeras explicaciones.

En primer lugar, en una pequeña plaza, nos muestra lo que eran las antiguas cocinas.

Justo al lado, la orquesta del campo tocaba marchas para agilizar las salidas y entradas de miles de reclusos, facilitando a las SS el trabajo de recuento, después de los largos días de trabajo.

Desde este punto nos dirigimos directamente al Bloque 11, o “Bloque de la Muerte“.

En septiembre de 1941, los nazis efectuaron aquí la primera prueba de ejecución masiva mediante el Gas Zyklon B.

En ellas murieron 600 prisioneros de guerra soviéticos y 250 enfermos del campo.

 

En la primera planta se encuentran las habitaciones donde los civiles eran encarcelados a la espera de “juicio”.

En la primera habitación a la izquierda, la Gestapo era capaz de dictar más de cien sentencias a muerte cada 2 horas.

Antes de ser fusilados todos debían desnudarse.

Desde este punto nos dirigimos directamente al Bloque 11, o “Bloque de la Muerte”.

En septiembre de 1941, los nazis efectuaron aquí la primera prueba de ejecución masiva mediante el Gas Zyklon B.

En ellas murieron 600 prisioneros de guerra soviéticos y 250 enfermos del campo.

 

En la primera planta se encuentran las habitaciones donde los civiles eran encarcelados a la espera de “juicio”.

En la primera habitación a la izquierda, la Gestapo era capaz de dictar más de cien sentencias a muerte cada 2 horas.

Antes de ser fusilados todos debían desnudarse.

Los castigos empleados por las SS en el campo, eran de lo más variado.

En la exposición se encuentra un potro original sobre el que se apaleaba a los reclusos, un poste que servía para el castigo de suspensión, y una horca portátil para penas de muerte.

En el sótano se encuentran las celdas donde se encerraban a los prisioneros del campo.

Existen varios tipos de celdas: Celdas ordinarias, donde permanecían los presos durante el periodo de interrogación, Celdas para morir de hambre, Celdas para morir por asfixia, Celdas para morir de pie…

En 1941 fue encerrado en una celda para morir de hambre al sacerdote polaco Maksymilian Kolbe, que sacrificó su vida a cambio de la de otro recluso.

Por este hecho, en 1982 el papa Juan Pablo II canonizó a éste, ante una multitud de polacos.

Al campo llegaban prisioneros de todas las nacionalidades.

Nada más llegar, pasaban por el denominado “procedimiento de recepción”: corte de pelo, desinfección y registro.

A continuación les ponían el pijama de rayas, en el que cosían una tira de tela con el número otorgado.

Junto al número también colocaban un triángulo de color que indicaba en motivo de la detención.

Salimos del espeluznante Bloque 11, y giramos a la derecha.

Llegamos a un patio cerrado por un alto muro entre los Bloques 10 y 11.

Allí nos encontramos con el “Paredón de Ejecuciones“.

Los SS fusilaron allí a millares de detenidos.

 

En este patio los nazis aplicaban el apaleamiento y la suspensión, que consistía en colgar al condenado de un poste y tirar de él hacia arriba con los brazos retorcidos detrás de su espalda.

Todas las ventanas que dan al patio, están cubierta con cajones de madera, para impedir ver a otros presos las ejecuciones que se cometían allí.

El bloque 10, al otro lado del patio, era conocido como el bloque de los “experimentos de esterilización“.

El médico Alemán, Carl Clauberg, desarrollaba experimentos criminales para elaborar un método de esterilización masiva y rápida de mujeres.

Dichos experimentos fueron realizados en prisioneras del campo, sobre todo mujeres judías.

 

Desde este punto, seguimos caminando un poco más, y llegamos al Bloque 5.

En las salas de este Bloque se encuentran objetos hallados después de la liberación del campo, y que pertenecían a los condenados a muerte.

Todos los bienes que traían consigo los deportados, eran clasificados y almacenados.

Cuando se acercaba el final de la Guerra, los SS vaciaron repentinamente los almacenes y les prendieron fuego con el fin de borrar las huellas de su crimen.

De esta manera fueron destruidos más de 30 barracones, pero en los que se pudieron escapar de las llamas, se encontraron miles de pares de zapatos, maletas, ropa, cepillos, brochas, gafas, prótesis…

Este bloque es estremecedor. Con la cantidad de objetos que hay, nos podemos hace una pequeña idea de las dimensiones de lo que allí sucedió…

 

Entramos en el bloque contiguo, el Bloque 4.

La guía nos da una explicación sobre una maqueta de la cámara de gas y del crematorio.

Se ven personas que entran en un vestuario subterráneo.

Están tranquilos ya que tras la selección, los SS les aseguraban que iban a tomar un baño.

Les ordenaban quitarse la ropa, y a continuación, pasaban a otra sala subterránea que imitaba un cuarto de baño.

Del techo colgaban unas duchas de las que nunca fluía agua…

En esta cámara de gas entraban unas 2000 víctimas. Cerraban las puertas herméticamente y por unos agujeros especiales en el techo echaban el gas Zyklon B.

A causa del gas Zyklon, la gente encerrada morían en 15 o 20 minutos.

Solamente en Auschwitz en un año, se gastaron unos 20.000 kilos de este gas.

Según algunos comentarios de un comandante nazi, se necesitaban de 5 a 7 kilos de Zyklon B para matar a unas 2.000 personas.

 

Tras la liberación del campo, se encontraron grandes cantidades de latas vacías, y otras todavía llenas…

Entramos en otra sala de la primera planta.

Allí nos encontramos vitrinas llenas de pelo humano!!

En el momento de la liberación del campo, se encontraron en los almacenes, sacos que contenían casi 7.000 kilos de cabellos humanos, que las autoridades del campo no llegaron a vender a las fábricas.

Las fábricas alemanas utilizaban cabellos humanos en la producción de telas de crin.

 

En la exposición vemos una vitrina con esta tela, que fue analizada por el Instituto de Medicina Judicial.

Los resultados del análisis confirmaron que se trataban de cabellos humanos y probablemente femeninos.

Salimos del edificio con un poco de mal cuerpo, después de lo visto, y nos dirigimos a algo aún más desagradable… el crematorio y la cámara de gas.

 

Llegamos a la llamada “Plaza de Recuento“.

Los presos eran llamados a formar en esta explanada, para que los SS controlasen su estado o para observar las ejecuciones públicas de la horca colectiva.

El comandante nazi Rudolf Höss fue ejecutado en esta misma horca.

El crematorio está situado fuera de la alambrada principal del campo.

La mayor sala del crematorio fue transformada en cámara de gas provisional.

Impresiona ver los agujeros por los que echaban el gas mortal…

En la parte posterior se encuentran reconstruidos dos de los tres hornos crematorios.

Las piezas son las originales, pero lo encontraron desmontado.

Se cree que en estos hornos, se incineraban cerca de 350 cadáveres al día.

En cada carro de los hornos se colocaban 2-3 personas a la vez.

Quemaban allí los cuerpos de las personas que morían en el campo a causa del hambre, trabajo agotador, fusilados, o muertos de cualquier otra manera.

El lugar de los horrores!!!

Solamente podemos abandonar el lugar, diciendo: NEVER AGAIN!!!

 

Que el recuerdo espantoso que deja Auschwitz sirva para que la historia NUNCA MÁS se vuelva a REPETIR.

En este lugar damos punto y final a la visita de Auschwitz I.

Nos dirigimos al centro de visitantes para dejar las audioguías y coger el bus que nos llevara hasta Auschwitz II- Birkenau.

El bus es gratuito y pasa cada media hora y el trayecto es de 3 kilómetros.

Montamos todo el grupo, y en unos 5 minutos estamos en la puerta del campo de exterminio más grande que se conoce.

 

La guía nos da 20 minutos de descanso, para poder ir al baño, o comer algo antes de entrar.

Aprovechamos el tiempo para sacar fotos desde las vías del tren.

La imagen de la torre principal de vigilancia de los SS, junto con la llamada “Puerta de la Muerte” nos deja impactados.

Tantas veces habíamos visto esas imágenes que no creíamos estar allí!!!

Tras el descanso, continuamos con la visita.

Nada más entrar te das cuenta de la inmensidad del campo. Ocupaba unas superficie de 175 hectáreas, con más de 300 barracones.

Sólo se conservan intactas 45 de ladrillo y 22 de madera.

En el lugar de los antiguos barracones de madera, se encuentran sólo chimeneas y el contorno dónde estaban situadas.

También hay un plano de situación del campo a la entrada.

El número total de prisioneros que albergaba Auschwitz II se acercaba a los 100.000 en el año 1944.

En el campo faltaba agua, las condiciones eran deplorables y estaban todos los rincones invadidos por las ratas.

Los barracones fueron construidos sin cimientos, sobre un terreno fangoso.

Junto a la vía principal del ferrocarril, se construyó una vía muerta.

Aquí los SS recibían a los judíos recién llegados de distintos países.

 

Al final de la plataforma de descarga se situaban los crematorios y las cámaras de gas. La mayoría de los recién llegados eran conducidos hasta allí.

Se construyeron 4 crematorios con cámara de gas, dos cámaras de gas provisionales, así como fosas y piras.

Todo esto está actualmente en ruinas, los nazis lo hicieron estallar para borrar las huellas de sus crímenes.

A continuación entramos en un barracón de ladrillo. La guía nos comenta que era para mujeres.

Las reclusas dormían aquí en camastros de tres niveles cubiertos de paja podrida.

Cada nivel era ocupado por 8 personas.

En estos barracones de ladrillo fueron alojados hasta 1.000 presos.

Y en este punto la guía da por finalizada la visita.

 

Teníamos pensado quedarnos un rato más en Auschwitz II, pero nos dicen que la taquilla donde hemos dejado la mochila cierra a las 4 y media, así que decidimos coger el bus de vuelta antes de que nos cierren.

 

Como opinión personal acerca de la visita guiada (nos lo pensamos mucho antes de hacerla), creemos que es conveniente.

Puede parecer un poco rollo tener que ir pegada a un grupo (y realmente lo es…), pero te fijas en muchas cosas que de otra manera pasarían desapercibidas. Las explicaciones en el momento en el que estás viendo las cosas, hace que lo sientas de manera muy diferente.

No somos muy amigos de los tours organizados, pero creemos que en esta ocasión ha merecido la pena.

 

Auschwitz es inmenso. En un sólo día no te da tiempo a ver todo, así que la recomendación es madrugar bastante!! para aprovechad el tiempo al máximo!

 

Ya son las 5 de la tarde y aún no hemos comido.

Enfrente del centro de visitantes, junto a la parada del autobús, hay unos puestos donde venden comida rápida.

Hamburguesa+ Hot Dog+ Refrescos= 13 zlo.

 

Cogemos el bus de vuelta a Cracovia, y esta vez… va lleno!!!

Tenemos que ir sentados dos horas en las escaleras de la puerta de atrás del bus… Vaya viajecito!!!

 

Vídeo – Resumen Visita Auschwitz I- Birkenau

Por fin llegamos Cracovia, de nuevo a la estación de trenes/buses (Kraków Glówny).

 

Dando un paseíto decidimos ir hasta la plaza mayor para cenar allí.

Cuando sales de la estación, por un paso subterráneo, llegas al parque Planty uno de los más grandes de Cracovia.

 

Giramos a la derecha y vamos caminando paralelos a la muralla.

Al llegar al cruce con la calle Florian nos encontramos con La Puerta de San Florián.

Es la única puerta conservada de las 8 que existían en la muralla medieval, y uno de los monumentos más famosos y fotografiados de Cracovia.

Cruzamos bajo la Puerta de San Florián, y llegamos al Barbacán.

Es uno de los monumentos de arquitectura defensiva más valiosos y antiguos de toda Europa.

Es de forma circular con un diámetro de 24 metros. En lo alto tiene siete torrecillas de vigilancia.

Damos la vuelta completa al edificio para verlo desde todos los ángulos, y volvemos por la Calle Florián.

La calle Florián es una de las calles más conocidas e importantes de la cuidad. Es considerada como la principal calle comercial.

Antiguamente era parte de la vía real que llegaba hasta la colina de Wawel.

Actualmente es una calle peatonal.

 

La recorremos en su totalidad y llegamos a la Plaza Mayor (Rynek Glówny).

Es la plaza más bonita y grande de Cracovia, también es la plaza medieval más grande de Europa.

En ella se encuentra la Basílica de Santa María, la Iglesia de San Adalberto, la Torre del antiguo ayuntamiento y La Lonja de los Paños.

Nos dirigimos directamente a la Lonja de los Paños (Sukiennice), porque estaban a punto de cerrar.

Este curioso “mini centro comercial”, está formado por puestecitos a lo largo de un pasillo.

Cotilleamos por alguno de los puestos que quedaban abiertos y compramos un par de souvenirs.

Cuchara de palo para cocinar + caja de madera= 32 zlo.

 

Vídeo Barbacán, Plaza del Mercado y Calle Florian

Y de aquí directamente a cenar, que hoy no hemos comido mucho y ya hay hambre.

Repetimos en el restaurante del primer día, nos gustó tanto que decidimos volver.

Sopa + Rollitos de carne + bebidas = 98 zlo.

Cuando salimos de cenar, nos encontramos en la Plaza Mayor una procesión.

Nos llama la atención que hay muchísima gente joven.

Cracovia es una ciudad muy muy religiosa.

Después de un día de fuertes e intensas sensaciones, nos vamos a descansar, y a intentar digerir todo lo que hemos visto hoy.

Estamos seguros de que no será fácil.

 

Hasta mañana.

 

Conclusiones del día

Presupuesto: 335 zlo.

Lo peor: Las sensaciones que se experimentan en Auschwitz.

Lo mejor: Un 10 para la gastronomía Polaca, de nuevo nos encantó la cena!

Hasta la próxima etapa de “Con un par… de maletas en Cracovia

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