Una estancia especial y espacial en el hotel Aire de Bardenas

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CON UN PAR… DE MALETAS

EN UNA

BURBUJA DEL AMOR

HOTEL AIRE DE BARDENAS

 

 

¿Te imaginas como sería pasar una noche en medio del desierto en un paraje diferente e inhóspito?

Si te apetece un poco de desconexión y relax en un entorno único, sigue leyendo este artículo, ya que te va a interesar mucho.

Volvemos por segunda vez al hotel Aire de Bardenas, para probar una de sus exclusivas burbujas del amor, ubicadas en la base lunar Bardenas.

El emplazamiento del hotel es muy peculiar, en medio del desierto, entre campos de trigo y cañadas reales.

A unos 5 km se encuentra Tudela (Navarra) y a otros 5 km el Parque Natural de las Bardenas Reales.

Nada más llegar nos encontramos con un gran parking donde poder dejar el coche tranquilamente durante la estancia.

En la puerta de entrada nos reciben y dan la bienvenida hermosos cerezos y moreras.

¡¡Comienza nuestra noche especial!

En recepción nos entregan las llaves de lo que será nuestro particular alojamiento durante las próximas horas y una tarjeta para acceder a las zonas comunes. Además de esto, una carta de bienvenida de la dueña, Natalia.

A continuación nos acompañan hasta la burbuja para dejar el equipaje y darnos unas pequeñas instrucciones acerca de su uso.

En el mes de julio y agosto, a causa de intenso calor, la hora de entrada a las burbujas es a las 8:30 de la tarde.

El hotel tiene una decoración vanguardista y un diseño depurado.

Tanto las zonas comunes, como el interior de las habitaciones y cubos, tienen una estética muy lograda.

Por ello, el hotel ha ganado 27 premios de arquitectura y diseño en diversos países del mundo.

Como ya hemos dicho, no es la primera vez que nos alojamos aquí. La primera lo hicimos en un cubo con bañera exterior, si te interesa esta opción de alojamiento puedes leer el artículo que escribimos en su día: Cubo con bañera exterior

Así que como no podemos entrar todavía, pasaremos la tarde en la piscina, es el mejor de los planes que se nos ocurre. Tranquilidad total y baños relajantes, simplemente disfrutando del momento.

Tenemos que destacar que durante toda la tarde estuvieron sacando jarras de bebidas bien frías y gratuitas para todos los huéspedes que estábamos en la piscina, ¡¡así si se puede!!

Y ansiosos ya porque dé la hora de entrada a la burbuja, pasamos los últimos momentos en la piscina leyendo el “Manual de Supervivencia“. Tenemos que estar bien preparados antes de entrar, no vaya a ser que surjan problemas en la base lunar y no estemos listos para realizar las maniobras pertinentes… 😉

Por fin llega la hora. Vamos a proceder a entrar en la burbuja del amor, ¡¡¡emoción!!!

Tras el alboroto inicial y mirar y mirar… y flipar y flipar… llegamos a la conclusión que todo está perfectamente pensado en la burbuja para tener una estancia única.

Tuvimos la gran suerte de coincidir casi con luna llena, lo que hizo que el momento fuese si cabe, más especial.

Ver la luna brillar frente a tus ojos, desde una de las camas más cómodas que hemos probado nunca, no tiene precio…

Al final la vida se compone de momentos especiales, y sin duda alguna, este será uno de esos.

Enseguida llegó la puesta de sol, momento mágico en silencio absoluto. La calma en este entorno natural privilegiado es sorprendente.

Y en nada, pasamos a la brillante noche, la luna iluminaba de forma casi total el cielo.

La noche en la burbuja es divertida y diferente, todo se ve de otra manera, como si los ojos lograsen captar una mayor perspectiva, no sé muy bien cómo explicarlo, algo parecido a verlo con un objetivo de ojo de pez.

Desde la cama: el ocaso, el firmamento, la luna, las estrellas y el amanecer se disfrutan como si fuese la primera vez que están ante tus ojos.

Un lugar excelente para una celebración especial, buena elección para sorprender. Muy original para ir en pareja.

La burbuja cuenta con un sistema de doble puerta para mantenerla hinchada. Debes de abrir la primera puerta, cerrarla y a continuación abrir la siguiente. Es muy importante hacer esto, si no la burbuja… ¡¡¡se nos desinflará!!!

 

En el interior hay 3 estancias separadas por puertas: entrada, dormitorio y baño.

En la zona de entrada hay un pequeño banco para dejar el equipaje, albornoz, zapatillas, secador y el minibar.

El área de la habitación es muy simple, completamente blanca e impoluta. Tan solo hay una gran cama hipercómoda, dos pequeñas mesillas, una lámpara y una mesa con copas y vasos.

 

En el exterior, colocadas estratégicamente, hay dos sillas y una pequeña mesa para sentarse a contemplar la zona tan peculiar donde está emplazado, un paisaje seco y a la vez verde.

Cada burbuja tiene su propia parcela marcada, de la que no te puedes salir. De esta manera, la intimidad está asegurada, no te preocupes que aunque parezca un poco atrevido, no hay nadie que te pueda ver.

Si el tema de la intimidad te sigue aun inquietando, cada burbuja tiene una cubierta que se puede poner y cubre toda la zona transparente. Ahora sí, ¡¡privacidad total!!

Personalmente recomendamos no hacerlo, ya que pierde toda la gracia, pero lo advertimos por si el tema incomoda.

En el baño encontramos todo lo necesario, ducha, lavabo y productos de higiene.

Atención el WC es seco!! A nosotros no nos importó, pero hay que saberlo y tenerlo en cuenta antes de ir, para no llevarnos sorpresas inesperadas.

La burbuja también está equipada con aire acondicionadocalefacción.

El huerto es espectacular, productos de la huerta Tudelana: alcachofas, espárragos, lechugas, cardo, borraja, tomates… creciendo bajo el sol abrasador ¡¡El paraíso de las verduras!!

El restaurante ofrece una cocina tradicional, dando especial relevancia a estos productos.

También te ofrecen la oportunidad de realizar actividades al aire libre por las inmediaciones, paseos en segway por el desierto, en 4X4, visitas a bodegas de vino, etc.

Nos llamó la atención que en recepción hay cámaras Polaroid disponibles para el uso de los clientes. Por 10 euros puedes sacar unas fotos muy chulas y curiosas en el hotel, ¡¡un bonito recuerdo de tu estancia!!

El precio de la burbuja es 189€ por noche. Sí, es un poco caro, pero creemos que la experiencia justifica el precio pagado.

En conclusión, una estancia muy, pero que muy especial… y espacial. Seguro que la recordaremos siempre.

La arquitectura, la ubicación, el silencio, el confort, el personal, el trato y el concepto único, hace que cada euro pagado haya merecido la pena.

 

Solamente una recomendación. Si podéis no vengáis ni en julio ni en agosto, ya que se pueden disfrutar pocas horas de la burbuja a causa del calor.

Nosotros ya estamos planeando probarla en invierno, en un día lluvioso a poder ser, que tiene que ser también una pasada… ;-)

Si quieres más información o te han entrado unas ganas irremediables de pasar una noche bajo las estrellas en una burbuja del amor, te dejamos la web del hotel para que puedas reservar inmediatamente Hotel Aire de Bardenas

Te aseguramos que no te defraudará.

Vídeo Burbuja del Amor, Aire de Bardenas

Y hasta aquí: “Con un par… de maletas en una burbuja del amor, hotel Aire de Bardenas

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